El proyecto de interiorismo se desarrolló en una vivienda de 99 m² compuesta por tres dormitorios, dos baños (uno en suite), salón comedor, cocina y terraza, dando respuesta a las necesidades de una pareja joven que buscaba un hogar con personalidad y carácter propio, dentro de un nivel de inversión medio. La propuesta combina los estilos Mid-Century, Japandi y Contemporáneo, mediante una equilibrada mezcla de líneas rectas y curvas, una paleta en tonos beige, verde, burdeos, marrón, negro y azul marino, y materiales como madera, mármol, metal y lino.
Para reforzar el carácter de la vivienda, se diseñaron elementos a medida como la librería del salón, los estantes del dormitorio principal y revestimientos murales en madera nogal, incorporando además espacios para libros, vinilos, tocadiscos y vajilla. La distribución prioriza la funcionalidad y la vida social, con zonas de estar y comedor para seis personas tanto en el interior como en la terraza, donde se optó por bancos auxiliares y vegetación de bajo mantenimiento para optimizar el espacio disponible.